El otro día le dedicaron un homenaje a Domingo Henares.
Entre los ditirambos, que ya le tocaban al hombre, alguien deslizó que
era un filósofo transeúnte. Yo, que no lo tuve de profesor, sino que lo conocí
por el periodismo, puedo dar fe. Te lo encontrabas en la acera de la calle
Ancha y te ponía al día sobre el tema en que estuviese volcado en esos
momentos. Siempre con énfasis, porque era sobre todo un polemista. Nació en
plena guerra (1937) en Puente de Génave y se vino a Albacete a los trece años. Le
tiraba tanto su infancia que una de sus tesis más enconadas fue que Jorge
Manrique, el autor de las Coplas a la muerte de mi padre, había nacido
en su pueblo, no en Paredes de Nava como repiten las crónicas como papagayos.
Henares insistía en que don Rodrigo, el padre, era a la sazón comendador de la
Orden de Santiago con sede en Puente de Génave. Consideraba que las Relaciones
a Felipe II le daban la razón, aunque hubiera que adelantar seis años el
nacimiento del poeta. Otro asunto recurrente de Domingo Henares era la autoría
de la Nueva Filosofía, de la que realizó una edición crítica. Defendía a
muerte que el autor era el bachiller Miguel Sabuco. Cuando a Ricardo González se
le ocurrió discrepar en un libro, devolviendo a Oliva Sabuco la autoría, estalló
entre ambos una disputa encarnizada. Como González era compañero mío en el
instituto (por cierto, Sabuco), me pillaron en medio. Cada vez que me
encontraba con cualquiera de los dos, me recitaba con ardor sus argumentos,
como si yo fuera una especie de árbitro. Así de polemista era este seguidor del
«yo soy yo y mis circunstancias» de Ortega. En la foto suya que siempre se
repite, aparece de medio lado, incómodo, como al final de una cena copiosa. Henares
consideraba, con Julián Marías, que para comprender a un hombre hay que contar
su historia. También que lo local, lo concreto y lo provinciano en vez de ser
frenos son puntos de partida hacia lo universal. La calle y los periódicos eran
su territorio preferido. Escribió dos mil y pico artículos antes de morir en
2022. Las dudas que planteó siguen abiertas.

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