La albaceteña Patri Ortiz acaba de entrar en la Academia del Cine Europeo, y la noticia, que en cualquier otro lugar sería motivo de portada, aquí pasa desapercibida.
Ahora vive en Albacete en conexión con Praga, y sueña, con una tenacidad casi desafiante, con vivir y trabajar aquí. El problema (lo cuenta sin dramatismo, con la naturalidad de quien lleva tiempo explicándolo) es que su oficio, el stop-motion, es en Chequia una tradición de Estado y en Castilla-La Mancha ni siquiera una curiosidad. Allí llevan sesenta años emitiendo cada noche un corto infantil en la televisión pública (como Los Lunnis, pero en stop-motion), siempre distinto, siempre actual, lo que sostiene estudios enteros y permite que broten otras producciones. Aquí ni Los Lunnis sobreviven. Patri dio clases en la Universidad de Praga y terminó dejándolas: prefiere crear a explicar cómo se crea. Como diseñadora de producción y directora artística ganó el equivalente checo al Goya por "Los misteriosos cuentos del manzano" (puede verse en Filmin), una coproducción entre Eslovenia, Eslovaquia, Francia y República Checa. Diez años tardó en ver la luz. Aunque influyera el Covid, tampoco es extraño, ya que en una jornada entera de trabajo apenas se generan cuatro o cinco segundos de película, un plano, quizá dos. Aquella cinta acumuló 460 días de rodaje. Los muñecos llevan estructura metálica que fabrican joyeros, relleno de gomaespuma, manos de látex y cabeza de resina. Son pequeñas esculturas que viven entre foto y foto movidas por especialistas. Es un oficio de orfebrería y paciencia a partes iguales, que en Chequia se estudia como aquí una FP. Patri mantiene en Praga su estudio WoodenMood porque es allí donde conserva su condición de autónoma, en los dos sentidos de la palabra. Aquí, de momento, el presupuesto público al que puede aspirar ronda los 6.000 euros. Una película cuesta 160.000. La aritmética, como casi siempre, decide mucho más que el talento. Patri es optimista, me asegura que el stop-motion está de moda. Le contesto que será porque los que toman decisiones se mueven de foto en foto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario