domingo, 15 de marzo de 2026

LItterae 2026

 

Un momento de la mesa, con Elisabeth Daldoul, Stefano Delprete y Arianna Squilloni

Hace siete años preguntó por mí al teléfono una voz femenina. Me dijo que era Ascen Almodóvar.

Yo no la conocía de nada, pero ella me habló como si nos conociéramos de toda la vida. Me dijo que estaban organizando unas jornadas en torno al libro desde todos los enfoques posibles. Y las estaban organizando en Ciudad Real. Sentí un recelo instintivo: ¿por qué contactaba conmigo sin conocerme? ¿por qué desde Ciudad Real, si todos sabemos que en esta comunidad las provincias vivimos de espaldas unas de otras? Encima, en una ciudad que obtusamente yo consideraba menor. No obstante, bien sea porque no sé negarme, bien porque Ascen tiene una capacidad de convicción prodigiosa, acepté participar. Todavía no me he arrepentido. Acabamos de cerrar la séptima edición de Litterae y tengo mucho más que agradecer de lo que haya podido aportar en estos años. Es verdad que me confían la mesa más delicada, un reto tras otro. Este año he moderado la que abordaba el Mediterráneo como espacio editorial, entre la editora francófona Elisabeth Daldoul, que vive en Túnez, el editor italiano Stefano Delprete, con sede en Turín, y Arianna Squilloni, italiana pero con sede en Barcelona. El Mediterráneo, en donde el libro empezó a circular y a vincularnos, ha pasado a convertirse en un cementerio de gentes que mueren buscando la otra orilla, un espacio contaminado, un agua procelosa enturbiada con barcos de guerra. En mi mesa de Litterae fabulamos con que el libro pueda, poco a poco, ir restaurando las antiguas redes rotas, como Ulises fue hilvanando una leyenda que nos ha servido hasta ahora. Pero Litterae es mucho más. Hemos aprendido que la literatura asiática es el boom de nuestros días, que en Latinoamérica cada país es distinto, pero todos acogen, aunque en México cueste cobrar. Y más, muchas más cosas. Y, sobre todas ellas, hemos convivido, porque Ascen y su equipo te hacen sentir en familia. Esto no es un tópico, es la cosa más difícil y más reconfortante del mundo. Algo que solo se puede conseguir con una organización perfecta, en un entorno manejable, como Ciudad Real.

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Estos artículos se han publicado los domingos en la página 2 del diario La Tribuna de Albacete